Mientras millones de peruanos luchan cada día por sacar adelante a sus familias, en las mesas de negociación entre el Estado peruano y el Sistema de las Naciones Unidas se viene definiendo un nuevo Marco de Cooperación que regirá la relación entre ambas partes durante los próximos años. Lo que allí se acuerde puede influir en los planes de desarrollo nacional y la ayuda que recibimos a través de la cooperación internacional. Por eso, esta negociación no puede realizarse de espaldas a los ciudadanos ni permitir que se debilite la capacidad del Perú para decidir soberanamente sus propias políticas.
El informe elaborado por la Asociación Origen sobre la negociación del nuevo Marco de Cooperación 2027–2031 advierte que el instrumento vigente presenta aspectos que deberían corregirse. Entre ellos, recomienda incorporar una cláusula expresa que garantice el respeto a la Constitución y a la soberanía del Estado peruano. Debe quedar muy claro que la ONU actúa como un socio técnico y no como un órgano que condicione las decisiones nacionales. También se debe asegurar que las prioridades del Perú sean definidas únicamente por las autoridades peruanas evitando que el Marco de Cooperación se convierta en un vehículo de injerencia extranjera en nuestros asuntos locales. Las reformas en los planes de desarrollo corresponden exclusivamente al debate democrático y a las instituciones del país.
Desde Padres Peruanos, hacemos un llamado al Ministro de Relaciones Exteriores para que conduzca esta negociación con absoluta firmeza y garantice que el nuevo Marco de Cooperación incorpore salvaguardas claras de respeto a la Constitución, al ordenamiento jurídico y a la autonomía del Estado peruano; que reafirme el liderazgo exclusivo de las autoridades nacionales en la definición de las políticas públicas; y que toda cooperación internacional se desarrolle al servicio de las prioridades del Perú y no al revés, en línea con las recomendaciones planteadas en el informe.