La alcaldesa provincial de Arequipa, Ruccy Judith Oscco Polar, ha anunciado públicamente su participación en la denominada “Marcha del Orgullo LGBTIQ+”. Este hecho ha generado legítima preocupación en miles de ciudadanos y familias arequipeñas, no porque una persona no pueda tener opiniones personales, sino porque una autoridad municipal no es una ciudadana común cuando actúa públicamente usando una investidura que representa a toda la provincia.
La alcaldesa tiene derecho a su vida privada y a sus opiniones personales. Eso no está en discusión. El problema surge cuando su presencia en una marcha de alto contenido ideológico puede ser interpretada como un respaldo institucional de la Municipalidad Provincial de Arequipa. Una autoridad elegida por todos no debe enviar el mensaje de que la comuna toma partido por una agenda particular que divide profundamente a la ciudadanía.
Arequipa necesita una alcaldesa que gobierne para todos, no solo para quienes comparten una determinada agenda. La función pública exige prudencia, equilibrio y responsabilidad, especialmente cuando la autoridad representa a toda la provincia.
La Municipalidad Provincial de Arequipa no debe ser usada, directa ni indirectamente, para respaldar corrientes ideológicas. Sus recursos, símbolos, canales oficiales e imagen institucional deben estar al servicio del bien común y de las verdaderas prioridades de la ciudad: seguridad, orden, limpieza pública, transporte, protección de la niñez, familia y servicios municipales eficientes.
Nuestra preocupación no nace del rechazo a ninguna persona. Reafirmamos el respeto a la dignidad humana y rechazamos toda forma de violencia o discriminación. Pero respetar a todos no significa permitir que una autoridad use su cargo para promover una causa particular.
Por ello, pedimos a la alcaldesa que aclare públicamente que su eventual participación no representa una posición institucional de la Municipalidad, que garantice que no se usarán recursos ni símbolos municipales y que preserve la neutralidad de la comuna.
Arequipa merece autoridades que unan, no que polaricen. La alcaldesa fue elegida para servir a toda la provincia, por eso debe actuar con prudencia y priorizar una gestión centrada en la seguridad, el orden, la familia, la niñez y el bien común.
Firma esta petición para exigir que la Municipalidad Provincial de Arequipa mantenga neutralidad institucional y no sea utilizada para respaldar agendas ideológicas.